Pasión y muerte del cura Órdenes… epílogo

La novela “pasión y muerte del cura Deusto” de nuestro compatriota Augusto D’Halmar, que resulta ser el primer texto literario moderno que, en nuestra lengua, trata el vínculo y las complicadas relaciones afectivas entre el sacerdote Iñigo Deusto y el adolescente Pedro Miguel “el Aceitunita”, un texto que hemos olvidado y que valdría la pena releer en estos tiempos; y sobre el cual ya he escrito haciendo una relación con el caso de Marco Antonio Órdenes (https://georgivs.wordpress.com/2013/11/16/pasion-y-muerte-del-cura-ordenes/) termina con el cura Deusto muerto, siendo atropellado por el tren que de Sevilla a Madrid, se lleva un Viernes Santo, a su amado Aceitunita.

Hoy 13 de octubre de 2018, se ha conocido el comunicado de la Sala La Stampa, en se anuncia q con fecha 11 de octubre han sido “dimitidos” del estado clerical dos obispos eméritos del norte de Chile: Francisco José Cox arzobispo emérito de La Serena y Marco Antonio Órdenes obispo dimisionario de Iquique… lo de Cox se veía venir y parecía inminente, lo de Marco o “makareno”, cómo le decíamos algunos que fuimos sus cercanos, me resulta inesperado.

Pensando en el caso de Marco Antonio… y haciendo la comparación con el cura Deusto… sin duda hoy después de tanto tiempo… el tren de la iglesia, el tren de la verdad, el tren de la justicia… han pasado por sobre Marco Antonio, y resuenan sin duda las palabras del magnificat “derriba del trono a los poderosos… a los soberbios los despide vacíos…”

Me pregunto ahora… esto dará algo de paz a las victimas?

Sin duda este acontecimiento resulta ser una validación y un tardío reconocimiento y dignificacion de quienes sufrieron la descalificación y la marginación por parte de la estructura eclesiástica por atreverse a denunciar, por atreverse a asumirse victimas, no solo de abusos en el plano sexual y afectivo, si no también de quienes han sufrido abuso de conciencia y de quienes sufrieron por su forma despótica de gobernar la iglesia de Iquique y de cuantos de una u otra forma nos atrevimos a alzar la voz en momentos en que nadie lo hacía.

Mi corazón, mi cariño y mi oración está hoy con las victimas y sus familias, recuerdo sus nombres y sus rostros, también traigo a la memoria los nombres y rostros de quienes con valentía fueron parte del proceso canónico, de quienes fueron parte de los procesos de la justicia civil; pienso en quienes por uno u otro motivo no fueron capaces de contar sus verdades… y también sin duda pienso en Marco Antonio, a quien considere un amigo, en su familia, también en aquellas personas que seguramente hasta hoy siguen creyéndolo un santo viviente… pienso también en la iglesia de Iquique… ojalá a todos Dios nos dé Paz y serenidad, nos ayude a llorar y vivir nuestros duelos, a exorcizar a esos fantasmas del pasado que aún nos atormentan, a reconciliarnos con nosotros mismos a perdonar y aceptar que necesitamos perdón, pero nunca olvidar…

Sea el tiempo para callar, para rezar, para recordar que nuestra humanidad sufriente está siempre latente en todos nosotros …

…dimite nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris… sed liberanos a malo…

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Todo acabará bien…

…todo acabará bien

y todo acabará bien,

cualquier cosa,

sea lo que sea,

acabará bien…

(Sta. Juliana de Norwich)

En tiempos convulsos, como los nuestros, una mujer, de quien solo sabemos que vivía emparedada en una celda, junto a la Iglesia de San Julián, en Norwich (de ahí que le , llamemos Juliana de NoNorwich); escribió estas palabras… colocando las bases de una teología más positiva, en momentos en que parecía que el pesimismo era la única forma de ver la vida y el devenir de la historia.

Hoy por hoy, si nos detenemos a contemplar ciertas circunstancias de nuestro devenir histórico, sin duda muchos tenderían a caer en el pesimismo… y nos podría parecer que realmente nos ha tocado vivir los últimos tiempos… aún cuando, como dice el contrahecho Salvatore, en su lengua que es la del caos primigenio… al parecer siempre está por llegar el fin de los tiempos…

Y sin embargo, si de verdad tuviéramos fe, y es más, si de verdad confiáramos en que la fe pasara porque llegaremos a contemplar cara a cara a aquel que es la causa de nuestra fe… que la esperanza pasara, porque alcanzaremos el motivo de nuestra esperanza… y que solo el amor permanecerá, y lo que es más nos fundiremos en el insondable e inconmensurable AMOR de aquel que es la fuente del Amor… terminaríamos dándonos cuenta de que los tiempos de Dios, así como sus acciones, y sus muchas veces complicados e incomprensibles caminos… son perfectos… y que todo acabará bien… de la mejor forma, de aquella que nos dé más esperanza, que aumente nuestra fe, y que nos haga más plenos en el amor…

Escuchar…

Cuando planifique mi ultimo viaje a Iquique, en los días de mi cumpleaños número 42, lo pensé como un tiempo para escuchar(nos), para ver en qué andábamos mal y poner las bases para el camino que venia hacia adelante.

Sin embargo, quien debía ser mi acompañante, prefirió, como ya lo ha hecho en otras ocasiones, escuchar a otros, y hoy por hoy no se en que estará, solo los tiempos de Dios, que son perfectos, dirán en que vueltas de la vida y de estás complicadas historias que nos tocan vivir terminaremos volviendo a encontrarnos o desencontrrnos.

Y así fue como estos días terminaron convirtiéndose en un tiempo para poner atención, para ESCUCHAR…

Escuchar esos siempre molestos, muchas veces evidentes, otras no tanto, silencios de Dios, esos silencios que me hablan de la soledad del desierto, de la cubre del monte santo, del camino misterioso y solitario que me lleva, cargando mi pobre e insignificante cruz a la cumbre del Golgota, que también puede ser el Tabor y porque no el Carmelo, donde se llega por un camino marcado por la nada y en cuya cumbre solo habita la gloria de Dios…

Escuchar esos silencios elocuentes de Dios, que me hablan del abandono, de la necesidad de dejar mis pobres certezas humanas y de abandonarme en el abismo numinoso de su Amor….

Escuchar ese silencio misterico que hace pensar en lo voluble de las criaturas y los amores humanos frente al insondable misterio de La autocomunicación gratuita, generosa y estable del desbordante Amor de Dios.

Pero también fueron Días de Escuchar el respetuoso silencio, con que mi familia me ha acompañado siempre en los momentos difíciles, muchas veces seguramente no han comprendido mis noches oscuras, como seguramente tampoco han entendido el porqué o el cómo sigo creyendo en las mismas personas una y otra vez.

Y sin embargo a pesar de tener en el corazón o en las entrañas un gran amasijo de contradicciones y dudas, y de que la voz silenciosa de Dios parecía perderse en la tormenta de los sentimientos… me tocó escuchar el dolor de otros… hacer el trabajo que otros se niegan a hacer…

Hablé en una radioemisora local, donde traté de exponer con objetividad mi visión sobre la crisis de la institución eclesiástica… no se si mis palabras habrán encontrado eco en alguien o habré sido solo “voz del que clama en el desierto…”

También me reuní con la comunidad de “laicos y laicas de Iquique”, donde me di cuenta que lo que much@s herman@s necesitan, no es que se le hable mucho, sino que se les escuche mucho, porque durante siglos, los laicos parecen no haber sido escuchados… y hoy frente a la contingencia surgen sus quejas, pero principalmente sus dolores…

Finalmente me reuní con un amigo, nos conocimos como “acólitos” o monaguillos, sirviendo en distintas instancias de la vida litúrgica De la Iglesia de Iquique, luego cuando él pasó por el seminario de rancagua, lo encontré cuando me todo reemplazar a un profesor en el seminario pontificio; después de años, nos reunimos para tomar un café… pensaba yo, que hablaríamos del tema de la crisis De la Iglesia, sin embargo, mi buen amigo también tenía necesidad de ser escuchado…

Nuestra humanidad sufriente, nuestras dolorosas historias, nuestras miserias y grandezas, nuestras luchas, nuestras desesperanzas y nuestras esperanzas adquieren sentido y valor con ese lenguajear, con ese poner en común, con ese saber que podemos compartir esas intimidades que muchas veces hemos guardado en lo más recóndito de nuestro corazón, de nuestras entrañas, por temor al sufrimiento que nos pueden causar, con un otr@ que, dejando en segundo plano sus propias angustias, su “yo-yo”, es capaz de ponerse en connivencia “conmigo”…

Y así de querer escucharTE (Matias) de querer que me escucharAS, y nos escucharAMOS, pensando en planear nuestra historia, pase a ser un instrumento para ESCUCHAR y dar valor a esas historias de otr@s que compartidas se convierten en sagradas

Y parafraseando a Tehilard de Chardin, creo que puedo decir que sin pan ni vino, sin altar, en la soledad del desierto, en la noche del alma, pude ofrecer a ese Deus absconditus, impasible e inmutable, el pan de los dolores y esperanzas y el vino de las amarguras y alegrías de mis hermanos…

Ahora es tiempo del silencio

2 AM. Es la hora del Oficio Nocturno,

y la iglesia en penumbra parece que está llena de demonios.
Esta es la hora de las tinieblas y de las fiestas.
La hora de mis parrandas.

Y regresa mi pasado.

“Y mi pecado está siempre delante de mí”

Y mientras recitamos los salmos,

mis recuerdos
interfieren el rezo como radios y como roconolas.
Vuelven viejas escenas de cine, pesadillas, horas
solas en hoteles, bailes, viajes, besos, bares.
Y surgen rostros olvidados.

Cosas siniestras.
Somoza asesinado sale de su mausoleo.

(Con Sehón, rey de lo amorreos, y Org, rey de Basán).
Las luces del “Copacabana” rielando en el agua negra
del malecón, que mana de las cloacas de Managua.
Conversaciones absurdas de noches de borrachera
que se repiten y se repiten como un disco rayado.
Y los gritos de las ruletas y las roconolas.

Y mi pecado está siempre delante de mí”

Es la hora en que brillan las luces de los burdeles
y las cantinas.

La casa de Caifás está llena de gente.
Las luces del palacio de Somoza están prendidas.
Es la hora en que se reúnen los Consejos de Guerra
y los técnicos en torturas bajan a las prisiones.
La hora de los policías secretos y de los espías,
cuando los ladrones y los adúlteros rondan las casas
y se ocultan los cadáveres.

Un bulto cae al agua.
Es la hora en que los moribundos entran en agonía
La hora del sudor en el huerto, y de las tentaciones.
Afuera los primeros pájaros cantan tristes,
llamando al sol.

Es la hora de las tinieblas.
Y la iglesia está helada, como llena de demonios,
mientras seguimos en la noche recitando los salmos.

(Ernesto Cardenal)

Gracias a la vida…

Gracias a la vida, que me ha dado tanto…

42 vueltas al sol… ya pasada la primavera… caminando por el verano , pensando en el otoño y el invierno

Gracias a la vida, gracias por la vida, gracias por los vaivenes de la vida, por los complejos, complicados, enmarañados, muchas veces incomprensibles e inescrutables caminos por los que transitamos durante la vida y que dan forma a nuestra vida.

Gracias al Dios de la vida, por lo mucho que me ha dado, inmerecidamente, gratuitamente, generosamente, no solo en momentos alegres y llenos de amor y esperanza, si no también en momentos dolorosos y des esperanzadores, en alegres jornadas de fiesta y en duras batallas y noches oscuras del alma.

Gracias a vida y al autor de la vida por mi familia, sea lo disfuncional que sea,con relaciones muchas veces difíciles, con alegrías y tristezas, somos lo que somos, gracias por quienes ya no están, por los que ahora estamos y por los que vendrán cuando yo ya no sea más que un recuerdo en la memoria de algunos.

Gracias a la vida y al señor de la historia que va tejiendo nuestras vidas, por tantos amigos y conocidos, que de una u otra forma me demuestran su cariño y su estima, a pesar de las diferencias y de las distintas, a los queridos amigos de siempre, que han estado presentes desde hace décadas; a los amigos y compañeros de estudios, con quienes hemos descubierto a un Dios que se hace presente en nuestras historias compartidas; a los compañeros de trabajo; a aquellos que sin conocernos mucho tienen una sonrisa y una palabra de cariño en los momentos difíciles.

Gracias a la vida, y al Dios que es amor, por aquellos amores cómplices, difíciles, que me han tenido más paciencia de la que merezco y que en algún momento han compartido sus vidas y sus historias conmigo. Gracias por los que fueron, por los que son y por los que serán. Gracias especialmente por ti, que a pesar de la ausencia, de la distancia y de las dificultades, de nuestros problemas, de nuestros encuentros y desencuentros, has sido en los últimos dos años, con idas y venidas, mi compañero.

Gracias a la vida y al Dios de la vida, por todos y por todo, que el buen Dios les retribuya al ciento por uno lo que han hecho por este siervo inútil.

Siempre mi cariño está con tod@s, a pesar del tiempo y las distancias.

Quiero expresar que te quiero

y que es bien de adentro todo lo que siento

quiero decir que la muerte

no termina con los sentimientos

Que pese a todo cantamos

Aunque otros callen

si bien lo entiendan

y yo te canto con amor

Quiero expresar que te quiero

que cualquier dolor tuyo es mio, es nuestrooo…

que no podemos comer tan solo de esperanzas del mañana es cierto

y lo vamos a pelear por todos los lados duro y parejo

yo te canto con amor…

Larailaraii… de mi pais constructor

Transfiguración…

La liturgia de la cuaresma, nos presenta, en el evangelio de hoy, el episodio de la transfiguración del Señor, junto a Pedro, Santiago y Juan, Jesús sube al monte Tabor, donde se aparecen Moisés y Elías, y los apóstoles contemplan una mínima parte de la gloria de Dios.

La humanidad de Pedro le hace exclamar… que bien que estamos aquí, construyamos tres chozas, una para ti (Jesús) una para Moisés y una para Elias…

y me cuestionaba, y pensaba… porque, que ganas de hacer tres chozas y quedarnos detenidos en un tiempo, en un lugar, determinados… para mí en el último mes y medio, que a pesar de estar lleno de dudas y de contradicciones, en que por diversas situaciones he debido tomar desiciones importantes que estaba evitando, pero que también me ha traído mucha paz al corazón y que sido un tiempo en que he podido leer con mayor claridad los signos por medio de los que Dios nos habla, además de comprender que “los tiempos de Dios son perfectos…”

Que gana de quedarse y hacer tres chozas, sin importar nada más, congelar el tiempo y excluir a los demás, para permanecer en ese eterno hoy en que Dios actúa e interviene en nuestra historia mostrándonos un ápice de su gloria.

Sin embargo, no es posible, la vida continua y requiere que actuemos consecuentemente… la tradición nos dice que Moisés y Elias hablaban a Jesús sobre lo que debía vivir en su pasión… así también a cada uno de nosotros nos toca bajar y entrar en Jerusalén para ocupar el papel que nos corresponde en la pasión de nuestro Señor y para también pasar por nuestras propias y diversas experiencias de vida – muerte a la espera del día nuevo de la resurrección.

“El celo por tu casa me consume…”

En medio de la visita del obispo de Roma, Patriarca de occidente, metropolitano de la provincia eclesiástica Romana, primero entre los iguales, siervo de los siervos de Dios… anoche me sacudió la noticia que un gran y muy querido amigo se suma a la lista de los clérigos que han sido acusados de abuso… y surgen las preguntas (porque si en otros casos no me cabía duda de la culpabilidad o del dolo con q se había actuado, en otros me parecía razonable la duda, en este último caso me parece poco creíble la acusación)… cómo se reacciona?… que se hace?… como se aborda el tema? Cómo se puede ser coherente con la opción de colocarse del lado de los pobres de la tierra, de los excluidos, de las victimas, de quienes no tienen un lugar en el templo porque son considerados impuros, de aquellos que por opción o porque no la han tenido no pueden (y no podemos) sentarnos cómodamente a la mesa que preside aquel “dulce rostro de Cristo en la tierra” que visita nuestro país… y a la vez estar de parte y defender al amigo?

Se puede estar lejos o cerca de Roma pero no sin Roma, me ha dicho varias veces en estos días un personaje muy especial, a quien estimo mucho y a quien me unen fuertes lazos de afecto y mucha vida compartida… que conoció en carne propia los dolores y sin sentidos, que representa para una víctima, ser parte de un proceso canónico por abuso… por un lado cada vez me convenzo más de que tiene razón, pero por otro cada vez me cuestiona más el pensar en el abismo que separa la que idealmente debiera ser casa común, una gran familia, recinto de verdad donde todos encuentren motivos para la esperanza, que debería ser la iglesia y lo que en realidad nuestra pobre humanidad ha construido…

Desde el inicio cuestioné la oportunidad de la visita papal, las estrategias comunicacionales que la rodearon, el costo y el financiamiento… la misma figura de Francisco, que por un lado parece interpelar a las anquilosadas estructuras eclesiales… pero que por otro evita que esas palabras y propuestas de cambio den lugar al necesario movimiento de una puesta al día que no excluya a nadie… la incistencia en la “tolerancia cero” frente a los temas de abuso y su nula concreción, que en Chile se hace notoria en casos emblemáticos… y también la desatada papalatria que invade a muchos hasta el nivel de no poder ser actores críticos del actuar pontificio haciendo recaer toda culpa en otros grados de la jerarquía… cuando las culpas y los errores en una organización jerárquica siempre deben ser compartidos…

“El celo por tu casa me consume…” una frase que resuena constantemente en la historia de este encuentro amoroso entre Dios y el hombre que es la historia de la salvación… a mi ese celo me consume y hace que me duela la iglesia… que me duela Osorno con sus fieles divididos y sufrientes, no por zurdos ni por tontos (y como duele que dichas palabras hayan salido de la boca de quien está llamado a confirmar en la fe) por el nefasto orgullo de Juanito Barros (que no tiene ningún olor a oveja, sino más bien olor a vieja) y de un pontífice que se niega a escuchar la voz de Dios que clama por medio de su pueblo… que las influencias de Fernando Karadima sigan vivas y vitales en chile… que sea un secreto a voces que Marco Órdenes podría ser absuelto en el proceso canónico seguido por acusaciones de abuso (canonizando así a uno de los peores frutos de mi tierra iquiqueña y que tanto daño hizo a la iglesia)… me duelen los 80 nombres de clérigos y religiosos (as) que han sido acusados de abuso, aún cuando en ella figuren personas como el cura Hervia (acusado en venganza por denunciar a Francisco José Cox) que ha sido declarado Inocente por la justicia civil y por la canónica… que es una muestra de lo mal que se han hecho las cosas…

Me duele este reino de Cristo que somos incapaces de construir, me duele nuestra propia indolencia frente a los dolores y esperanzas de los hijos e hijas de Dios, me duele el no poder sentarme a la mesa común , me duele que muchos deban fingir algo que no son para poder concretar su vocación, me duele cómo hemos conducido esta, que debía ser una historia de amor entre Dios y sus hijos…

“Cómo te pagaré, oh Señor, todo el bien que me has hecho?”

Al llegar al término del año, y general al concluir un ciclo, siempre resulta conveniente e incluso hasta imprescindible realizar recuento de lo bueno y lo no tan bueno que hemos vivido en el ciclo que se cierra.

Sin duda el año se acaba, en esta noche vieja, nos deja con mucho que agradecer, con muchas más historias para contar o simplemente para guardar, en esos recónditos lugares en que guardamos esas historias que solo nos contamos a nosotros mismos de vez en cuando.

Es el momento para conmemorar, para traer a nuestra memoria a todxs quienes pasaron por nuestras vidas y compartieron nuestra historia.

Dar gracias por lo bueno y por lo menos bueno, agradecer por quienes ya no están, por quienes siempre están y por quienes vendrán; todxs siempre son un paso de Dios por nuestra vida.

A quienes pudimos hacer daño u ofender, pedir disculpas; a quienes nos hicieron daño o nos ofendieron, tengan la certeza que el perdón de nuestro corazón llegó hace mucho tiempo.

Para el próximo año… sigamos luchando y esforzándonos por la construcción de un mundo mejor y más justo para todxs