Hace unos dias un carisimo amigo, enviaba un mail preguntando sobre un tema complicado… que hacer cuando una amiga lesbiana le pedia su participacion para lograr ella la realizacion de su maternidad….sobre eso, mis reflexiones…
Sin duda es difícil la decisión de colaborar o no en el deseo de la amiga lesbiana de realizar su maternidad, no se si mis pensamientos serán lo mas serios, intelectual, doctrinal o moralmente correctos, son solo ideas sueltas que me viene y en cierta forma lo que siento.
Me parece que la idea o el ideal de una familia heterosexual bien constituida (seguramente piadosa, muy católica y devota de don José María o de la Mater) no es ninguna garantía, ni da ningún plus a un niño, es mas podría ser sin duda fuente de un sinnúmero de trancas, de limites, de castraciones, muchas veces me parece que uno solo de los progenitores puede dar muchas mas garantías de una buena formación, de mayor estabilidad y de una formación mas abierta y pluralista, no lo digo solo como una critica a la concepción tradicional de familia, sino es lo que pienso sinceramente desde mi experiencia personal.
Que nuestras relaciones suelen ser mas inestables es verdad, pero ¿que es mas importante en este caso? En cuantas ocasiones en las “familias bien constituidas” tampoco se da la fidelidad, y bajo una aparente estabilidad, encontramos situaciones mucho mas inestables, la única estabilidad que creo debe importar es la que debe existir entre madre – hija(o), es cosa de recordar nuestra historia, somos un país de huachos, nuestras madres siempre criaron solas a sus hijos, los padres iban y venían según los tiempos y las economías… por algo nuestro pueblo de huachos se acerca tanto a la virgen María… también una madre que cría sola a su hijo…por algo le llamaron “el hijo de maria…”
El tema también pasa, sin duda, por lo que concebimos como familia, estructuras arcaicas que limitan la concepción de “familia” = padre + madre + hijos (muchos), nos deja a muchos afuera de la posibilidad de sentirnos familia… me parece que es una idea – ideal que dista bastante de la realidad, y que en cierta forma nos hace vivir pensando en una irrealidad que creemos es lo mejor, y regla hacia la que debemos tender, lo cual produce también frustraciones y grandes hipocresías.
Tambien me parece que son y deben ser cuestionables y cuestionadas las imagenes o modelos de paternidad y maternidad, asi como deben repensarse las “masculinidades” y las “feminidades” de modo que en realidad reflejen la vivencia de las mujeres y hombres de hoy.
La realización de la fecundidad dentro de una relación homosexual, no me parece que deba quedar limitada a una cierta participación (algo indirecta) en la formación de niños(as) abandonados(as), creo que la fecundidad no se limita al tener o no tener hijos (me parece que es reducir la fecundidad, limitar al amor), todo acto sexual realizado con, por y en el amor, sin duda es fecundo, y muchas veces nuestras relaciones no abiertas a la procreación puede ser mas fecundas y mas llenas de amor que muchas relaciones heterosexuales, incluso que las que se dan dentro del contexto de las “familias bien constituidas”.
La moralidad o falta de moralidad, me parece que depende de cómo se miren las cosas, hay una gran brecha entre los “ideales” (cabe preguntarnos los ideales de quienes) que presenta y busca imponer nuestra sociedad heteronormatica, eurocentrica, excluyente; lo que en realidad se vive en el día a día del ser humano, y lo que realmente hace mas libre y digno a todo ser humano.
En lo personal, aunque sea relativista, no me cuestionaría la moralidad de la situación, creo que eso debe quedar en ese santuario intimo en el nos encontramos a solas con nuestro Dios, confiando en que en su gran amor, el será mas justo, mas amante y mas misericordioso de lo que podemos ser con nosotros mismos.
Creo que la búsqueda de realizar la maternidad de manera natural, de dar vida, ya es un gran acto de amor, no creo que pueda haber egoísmo en este acto, aunque puedan cuestionarse las motivaciones primeras de esta búsqueda como egoístas. Esos egoísmos se ven superados por la entrega de la madre hacia el fruto de su vientre.La maternidad es un acto de profunda y singular entrega, del mismo modo que el participar de esta maternidad aportando el material genético – biológico (o como se diga mejor) necesario, me parece que lo es mas aun de esta forma, me viene al recuerdo la frase del evangelio “no hay mayor amor…”, creo que cualquier rasgo de egoísmo que pudiese estar presente, en cualquier “momento” de esta situación, creo que también quedaría superado por la entrega aun mas inmensa y desinteresada de quien este dispuesto a ser padre biológico de una criatura y renunciar al ejercicio de la paternidad.
Que hacer? Quien sabe… tal vez solo dejar hablar al corazon, y cuestionar hasta que punto estamos dispuestos a renunciar a nuestras aspiraciones… hasta que punto nuestra fecundidad debe pasar por ser padres o madres…
