
Eivselqo,ntoj de. auvtou/ eivj Kafarnaou.m prosh/lqen auvtw/| e`kato,ntarcoj parakalw/n auvto.n kai. le,gwn\ ku,rie( o` pai/j mou be,blhtai evn th/| oivki,a| paralutiko,j( deinw/j basanizo,menojÅ kai. le,gei auvtw/|\ evgw. evlqw.n qerapeu,sw auvto,nÅ kai. avpokriqei.j o` e`kato,ntarcoj e;fh\ ku,rie( ouvk eivmi. i`kano.j i[na mou u`po. th.n ste,ghn eivse,lqh|j( avlla. mo,non eivpe. lo,gw|( kai. ivaqh,setai o` pai/j/j mouÅ kai. ga.r evgw. a;nqrwpo,j eivmi u`po. evxousi,an( e;cwn u`pV evmauto.n stratiw,taj( kai. le,gw tou,tw|\ poreu,qhti( kai. poreu,etai( kai. a;llw|\ e;rcou( kai. e;rcetai( kai. tw/| dou,lw| mou\ poi,hson tou/to( kai. poiei/Å avkou,saj de. o` VIhsou/j evqau,masen kai. ei=pen toi/j avkolouqou/sin\ avmh.n le,gw u`mi/n( parV ouvdeni. tosau,thn pi,stin evn tw/| VIsrah.l eu-ronÅ le,gw de. u`mi/n o[ti polloi. avpo. avnatolw/n kai. dusmw/n h[xousin kai. avnakliqh,sontai meta. VAbraa.m kai. VIsaa.k kai. VIakw.b evn th/| basilei,a| tw/n ouvranw/n(oi` de. ui`oi. th/j basilei,aj evkblhqh,sontai eivj to. sko,toj to. evxw,teron\ evkei/ e;stai o` klauqmo.j kai. o` brugmo.j tw/n ovdo,ntwnÅ kai. ei=pen o` VIhsou/j tw/| e`katonta,rch|\ u[page( w`j evpi,steusaj genhqh,tw soiÅ kai. iva,qh o` pai/j/j Îauvtou/Ð evn t h/| w[ra| evkei,nh|Å
cvm avtem introisset Capharnavm accessit ad evm centvrio rogans evm et dicens Domine pver mevs iacet in domo paralyticvs et male torquetvr et ait illi Iesvs ego veniam et cvrabo evm et respondens centvrio ait Domine non svm dignvs vt intres svb tectvm mevm sed tantvm dic verbo et sanabitvr pver mevs nam et ego homo svm svb potestate habens svb me milites et dico hvic vade et vadit et alio veni et venit et servo meo fac hoc et facit avdiens avtem Iesvs miratvs est et seqventibvs se dixit amen dico vobis non inveni tantam fidem in Israhel dico avtem vobis qvod mvlti ab oriente et occidente venient et recvmbent cvm Abraham et Isaac et Iacob in regno caelorvm filii avtem regni eicientur in tenebras exteriores ibi erit fletvs et stridor dentivm et dixit Iesvs centvrioni vade et sicvt credidisti fiat tibi et sanatvs est pver in hora illa
cuando el entro en Cafarnaum se acerco a el un centurión rogando y diciendo a el Señor el muchacho mió yace en casa paralítico y torcido por un mal y a el dijo Jesús yo iré y curare a el y respondió el centurión diciendo Señor no soy digno de que entres bajo el techo mió pero es tan grande tu palabra que sanara al muchacho mió en efecto yo soy hombre bajo poder y tengo bajo mi soldados y digo a este ve y va y a aquel ven y viene y este siervo mió hace y hace escuchando esto Jesús se admiro y a los que le seguían dijo en verdad digo a ustedes no he visto tan grande fe en Israel y digo también a ustedes que muchos de oriente y occidente vendrán y se pondrán a la mesa con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos mientras que los hijos del reino serán echados a las tinieblas exteriores donde habrá llanto y rechinar de dientes y dijo Jesús al centurión ve y que se haga como tu confiaste y fue sanado el muchacho en aquella hora
Hace un tiempo un amigo comentaba que había escuchado sobre una interpretación de este texto, en la cual se decía que aquel personaje al que Jesús curaba era la pareja homosexual del centurión, lo cual para algunos extremadamente píos seria algún tipo de revelación revolucionaria que sacudiría los fundamentos de la fe de muchos.
Sin embargo lo que seria para mí una revelación revolucionaria y que me haría cuestionar mi fe en Cristo, seria lo contrario, dudaría de la autenticidad del mensaje de Cristo, de su mesianismo, hasta de su divinidad, si siendo o no siendo gay el enfermo, Cristo se hubiera negado a curar, excluyendo al personaje en cuestión.El texto corresponde a los versículos 5 al 13 del capitulo 8 del evangelio que atribuimos a Mateo, y esta enmarcado dentro de una serie de relatos de milagros, en el evangelio atribuido a Lucas encontramos un paralelo exacto de este texto, ubicado antes de un texto en que Jesús resucita al hijo de una viuda de la localidad de Naim, en el evangelio que llamamos de Juan encontramos un texto de características similares, pero no idéntico.
¿Donde se ubica este relato? Me parece que es posible afirmar que se sitúa en el inicio de la vida publica de Cristo, ya que en los sinópticos el texto se ubica antes de las pericopas que nos hablan del bautista aun vivo, pero encarcelado; por otro lado este tipo de texto podría corresponder a unos de los núcleos mas arcaicos de los evangelios que habrían estado constituidos por una colección de dichos y por otro lado una colección de milagros de Jesús que al unirse, a la luz de las diversas experiencias de Cristo que tuvieron las diferentes personas y comunidades dieron lugar a los evangelios.
Esta colección de milagros tendría como finalidad dar testimonio de la presencia del “reino” en medio del mundo. Por otro lado, encontramos que el texto se ubica después de las pericopas que nos muestran a Jesús bajando del monte, donde ha pronunciado las bienaventuranzas, ha sanado un leproso y entra en Cafarnaum.
Al entrar Jesús al pueblo de Cafarnaum se le acerca un centurión, probablemente algún tipo de autoridad local que sin duda habría tenido cierto conocimiento de las actuaciones de Jesús en la zona, aquí encontramos un primer punto que debemos resaltar, se dice que el centurión es quien se acerca, le ruega y se dirige a Jesús llamándole “DOMINE”.
Aquel que detenta la autoridad militar, el soldado de las legiones que han conquistado el mundo conocido expandiendo la cultura greco – latina y que han llenado de gloria a Roma, que le han dado el derecho a Roma de llamar al mediterráneo “MARE NOSTRVM”, un personaje con la autoridad suficiente para hacerle ir a su casa e incluso obligarlo por la fuerza a dirigirse ante él, deja su comodidad, su posición de poder, para salir al encuentro de un profeta judío, miembro de un pueblo que a pesar de estar bajo el dominio romano se resiste a la sumisión, un pueblo que aparece como despreciable a los ojos de cualquier personaje medianamente culto de Roma.
Sin duda es algo muy importante lo que mueve al centurión, un “algo” que le hace actuar sin pensar, sin importarle el “que dirán”, lo que podrían pensar sus soldados o los judíos presentes, el centurión sale al encuentro de Jesús, es un ser humano, que busca a Dios, sin duda una fuerte experiencia de necesidad, de impotencia, pero a la vez de un gran amor mueve al ser humano a salir al encuentro de Jesús; y luego se dirige a él llamándole “Señor”, esta palabra nos remite a las primeras y mas sencillas “reglas – profesiones” de fe “Jesús es el Señor”, lo cual a su vez puede hacernos pensar que este relato, mas que una descripción de un hecho histórico – real, podría corresponder a un relato posterior destinado a mostrar a los no – judíos la cercanía de Jesús con ellos y como ya desde los inicios de su vida publica el mensaje de Cristo también iba dirigido a ellos, despreciados por los judíos piadosos, lo que encajaría perfectamente con el final de la pericopa en que se elogia la fe del centurión por sobre la fe de Israel, y se anuncia que vendrán de oriente y occidente los invitados al banquete del reino, lo cual lo situaría en una elaboración posterior a la destrucción de Jerusalén cuando el cristianismo se separa definitivamente del judaísmo y se dirige a los “gentiles” como sus principales destinatarios.
El centurión pide por “su muchacho” que esta enfermo, paralítico y torcido.
El texto de Lucas habla del siervo del centurión, en ese caso es posible preguntarse de donde tanta preocupación por el esclavo, en la historia no faltan ejemplos del desprecio y crueldad con que los romanos actuaban en relación con sus esclavos, fácilmente el centurión podría hacer dado muerte al esclavo enfermo y comprar otro, tal vez hasta de mejor calidad, ¿Qué tenia de especial este siervo?
En el evangelio según Juan, se habla de “un funcionario real”, que podríamos asimilar al centurión, que tiene a su hijo enfermo. En general los soldados romanos no llevaban consigo a sus familias, las mujeres y niños quedaban en la urbe, donde en muchas ocasiones terminaban como esclavos en manos de los acreedores que habían prestado dinero a los soldados para que pudiesen financiar sus pertrechos, créditos dados a cuenta de los botines de guerra, que muchas veces no llegaban; y aquellos que eran solteros se casaban al cuando eran licenciados y o regresaban a Roma o se asentaban en las provincias conquistadas, ¿se trataba entonces del hijo del centurión con alguna concubina?
En el texto de Mateo, en griego, el centurión habla de o` pai//j mou, , detengámonos en esa frase:
o` : articulo determinado: el, la, lo, a veces equivale al posesivo o al demostrativo, junto a un nombre propio enfatiza el nombre.
paij : hijo, niño, muchacho, joven, esclavo, criado.
Mou : mi, posesivo: de mi.
En latín la misma frase es traducida como PVER MEVS;
PVER : joven, hijo, criado, esclavo, pupilo, menor de edad, soltero, célibe;
MEVS : mi, posesivo: de mí.
paij no es la forma mas utilizada para decir en griego: “hijo” que generalmente se dice: υἱός,οῦ ; tampoco lo es, aunque si se utiliza de este modo, para referirse a un “niño” τέκνον,ου ; ni lo es en el caso de “joven” νεός,ά,όν / νεανίας,ου ; lo mismo ocurre con “esclavo – siervo – criado” δοῦλος,ου ; algo similar ocurre con el Latín: joven: pvbes,pvberis / iuvenis,e ; hijo: filivs,i ; siervo – esclavo – criado: servvs,i ; por esto es que en el texto en español presentado al inicio me ha parecido adecuado hablar de “el muchacho” del centurión o en su defecto “el niño” del centurión.
En el mundo greco – latino las relaciones homosexuales no eran algo extraño, era común en todos los estratos sociales, y en las campañas militares los oficiales solían tener una especie de escudero que también era su compañero sexual, y que en cierta forma era también su pupilo y estaba destinado a ser oficial u ocupar un puesto en el ejercito, es mas, un joven que no había sido elegido por alguien mayor como su “muchacho” o su amante, se cuestionaba acerca de su belleza y podría desarrollar complejos de inferioridad, por lo que no debería extrañarnos que el centurión pudiese tener una pareja de su mismo sexo y movido por el cariño, se preocupara por el y su amor lo llevara a acudir a Jesús al ver a su pareja postrado y enfermo.
Suponiendo que se tratase de la pareja homosexual del centurión, habría que precisar que debía tratarse de un hombre de menor edad que el centurión o que al menos era la parte pasiva de la relación, eso teniendo en consideración que seria deshonroso para el centurión ser la parte pasiva, que las relaciones entre personas del mismo sexo siempre se daban entre personas de distinta edad, de modo que mayor = activo / menor = pasivo, de ahí que el centurión se refiera a este personaje como “el niño mío” o “el muchacho mío”; es importante también tener en cuenta que en Roma un ciudadano de cierta categoría o que ocupara algún cargo no podría ser la parte pasiva de una relación homosexual y quien fuera la parte pasiva ni siquiera podía representar a otro, ni representarse a si mismo ante los jueces de Roma.
Mas allá de que o` pai/j mou haya sido un esclavo especialmente querido por el centurión, o su hijo ilegitimo, o su pareja homosexual, es importante tener en consideración que, en estas tres posibilidades como en todas las curaciones realizadas por Jesús, se trata de personas excluidas, sin derechos, marginados, Cristo no sana solo por devolver la salud o por mostrar su poder, Jesús sana porque es Hijo, porque es el verbo por medio del cual el Padre crea, y al sanar re – crea, perfecciona, dignifica, le devuelve al ser humano que estaba enfermo y por lo mismo excluido del culto, su dignidad y su posibilidad de acercarse a Dios, restaurando la armonía del universo.
Podría tratarse de un esclavo muy querido y así el evangelista estaría mostrando como debía ser la relación entre un amo cristiano y sus esclavos, ahora hijos de un mismo Padre en y por el amor del único Hijo del Padre; podría tratarse de un hijo ilegitimo y la experiencia de la comunidad podría estarnos mostrando como todo ser humano tiene la misma dignidad y cualquier diferencia legal o social es superada en y por el amor, todos somos hijos iguales de un mismo Padre; tal vez el “muchacho” del centurión haya sido su pareja homosexual, y entonces podríamos pensar que aquella comunidad primitiva de cuya experiencia colectiva surge el evangelio que llamamos “según Mateo”, nos enseña como todo amor, en cuanto es sincero y nos lleva a olvidar nuestros egoísmos no puede sino ser bendecido por aquel que es EL AMOR en plenitud.
En todos los casos posibles y sea esta pericopa parte de un núcleo primitivo de milagros del maestro transmitidos por los testigos presénciales de su paso por nuestra historia, o sea un texto posterior destinado a sostener la fe de los gentiles, entre los que sin duda encontraríamos esclavos mas o menos queridos por sus amos, hijos legítimos e ilegítimos, queridos o no queridos; parejas homosexuales amadas o solo utilizadas sexualmente; sin duda nos enseña a mirar mas allá de las purezas legales, de las leyes rituales, y guiarnos por la única ley del amor, sincero, que nos hace olvidar nuestros egoísmos y decir “señor… mi amado esta enfermo, no soy digno que entres en mi casa, pero con una palabra de ti basta…”
el texto en castellano ha sido traducido por mí teniendo a la vista y utilizando en forma complementaria los textos griego y latino, y usando en forma subsidiaria las traducciones de la Biblia de Jerusalén y de la Biblia de “la casa de la Biblia”. En los tres textos se han omitido los números de los versículos y cualquier tipo de separación, por ser agregados posteriores y arbitrarios, solo se menciona la numeración de capítulos y versículos para situar el texto y los “paralelos”. Los textos griego y latino los he tomado de BibleWorks5.
Lc. 7, 1 – 10, en este texto se habla del centurión y de su “siervo” enfermo.
Jn. 4, 43 – 54, este texto habla de un funcionario real cuyo “hijo” esta enfermo.
Algunos de los cuales con el tiempo llegaron a ser “canónicos” y otros que fueron considerados apócrifos, pero que en algunos casos son tanto o mas antiguos y venerables que los llamados canónicos.
Diccionario manual griego – español VOX.
Diccionario manual latín – español VOX.